¿Qué relación tienes con tu dinero?
El dinero no es solo números. Nuestras decisiones financieras están atravesadas por emociones, creencias y experiencias que vale la pena mirar.
En este artículo

El dinero también cuenta una historia sobre nosotros
Cuando pensamos en dinero, normalmente pensamos en números.
Cuánto ganamos.
Cuánto gastamos.
Cuánto debemos.
Cuánto tenemos en la cuenta.
Pero hay otra dimensión de nuestra relación con el dinero que no aparece en ningún extracto bancario: lo que sentimos y pensamos alrededor de él.
Hay personas que sienten ansiedad cuando tienen que revisar sus cuentas. Otras prefieren no mirar el saldo. Algunas gastan cuando están estresadas, mientras otras sienten culpa cada vez que compran algo para sí mismas.
Y también están quienes sienten que nunca tienen suficiente, incluso cuando objetivamente sus ingresos han aumentado.
Entonces, ¿qué tiene que ver todo esto con nuestras finanzas? Más de lo que creemos.
¿Cómo aprendimos a relacionarnos con el dinero?
Esta relación no empezó el día que recibimos nuestro primer salario. Mucho antes ya habíamos construido ideas alrededor del dinero.
Quizás crecimos escuchando que “la plata cuesta mucho ganarla”. O que ahorrar era lo correcto. Tal vez en tu casa hablar de dinero era normal o, por el contrario, era un tema del que nadie hablaba, o que generaba estrés y frustración.
También pudimos aprender que tener dinero significa seguridad, éxito, libertad o incluso estatus.
Todas esas experiencias van construyendo creencias que después llevamos a nuestra vida adulta.
Por eso dos personas con ingresos similares pueden tomar decisiones completamente diferentes frente al dinero.
Las emociones también entran en la cuenta
A veces creemos que nuestras decisiones financieras son completamente racionales. Pero pensemos en algunas situaciones cotidianas:
- Compramos algo porque tuvimos un día difícil.
- Aceptamos un plan que realmente no podemos pagar porque no queremos quedarnos por fuera.
- Gastamos más cuando recibimos un ingreso inesperado.
- Postergamos revisar nuestras finanzas porque hacerlo nos genera ansiedad.
- Ahorramos durante un tiempo y después utilizamos todo ese dinero porque sentimos que “nos lo merecemos”.
No necesariamente se trata de irresponsabilidad. Muchas veces se trata de emociones, hábitos y comportamientos que no hemos aprendido a identificar.
Entonces, ¿qué significa tener una relación consciente con el dinero?
No significa dejar de gastar. Tampoco significa ahorrar cada peso ni convertir nuestra vida en una hoja de cálculo. Significa empezar a preguntarnos:
¿Por qué tomo las decisiones que tomo con mi dinero?
Estas preguntas pueden ser más importantes que cualquier fórmula financiera.
Porque antes de pensar en qué hacer con nuestro dinero, necesitamos entender cómo nos relacionamos con él.
El primer paso no es ganar más
A veces pensamos que nuestros problemas financieros se solucionarían simplemente ganando más. Y sí, aumentar nuestros ingresos puede abrir nuevas posibilidades. Pero si nuestros hábitos, creencias y decisiones no cambian, es posible que simplemente terminemos administrando una cantidad mayor de dinero de la misma manera.
Por eso, construir una relación más consciente con nuestras finanzas empieza por observar. Sin culpa. Sin juicio.
Solo preguntándonos:
¿Qué historia tengo con el dinero y cómo está influyendo en las decisiones que tomo hoy?
Tal vez entender esa historia sea uno de los primeros pasos para empezar a relacionarnos diferente.
En Circular Urban creemos que invertir también empieza por conocernos. Porque antes de decidir dónde poner nuestro dinero, necesitamos entender qué lugar ocupa el dinero en nuestra vida.
Publicado por
María Camila Becerra Cabrales